Resulta un tanto divertido como sopesamos las posibilidades que el tiempo nos ofrece, las pequeñas porciones que podemos ver sin realmente observarlas. Hemos sido tan dependientes de los compases que ni nos percatamos de que nos alejamos del punto de partida, de que no nos acompaña la introducción, que nosotros caminamos mientras la clave de sol queda esperando a un recuerdo, desde el principio.
Puede ser tan simple como que no importa. Como si nos sentasemos sobre el tejado a contemplar, solamente a eso. Sin necesidad de bebernos el aire existente.
El sol ha sido bastante amable mientras dibujaba esta tarde apoyada en aquel roble. Me disculpo con el olvido, he pretendido olvidarle.
Puede ser tan simple como que no importa. Como si nos sentasemos sobre el tejado a contemplar, solamente a eso. Sin necesidad de bebernos el aire existente.
El sol ha sido bastante amable mientras dibujaba esta tarde apoyada en aquel roble. Me disculpo con el olvido, he pretendido olvidarle.

