En vez de leer el libro de armonía musical, me he puesto a escribirte. No eres mi puto personaje inventado, ni eres mi puto amor platónico, por eso me encantas. Mancharé tus hojas de tinta. Te he encontrado y tú sí tienes música.
Después de darnos un tiempo hemos vuelto a encontrarnos. Ni aunque te escondas detrás de la esquina de siempre te consigo perder
No hay comentarios:
Publicar un comentario