En el momento que pensé: ¿Le quiero? Supe al instante que había dejado de quererle para siempre. Es bueno cuando se trata de amores ausentarse por algún tiempo, para cerciorarse de si es capricho pasajero o cariño efectivo.
Porque como dice uno de los grandes: El amor es un arte que nunca se aprende y siempre se sabe.
Todavía queda mucho por aprender, y antes de nada enamorarse por primera vez. Los caprichos van al otro lado de la raya roja
No hay comentarios:
Publicar un comentario