Porque las cosas no se acaban sin un final. Porque quieres embargar su voz. Porque a pesar de todo somos casualidad y todo vale lo que puedas pagar y mis monedas se han acabado, las he dejado caer por el camino y la tierra las ha ido cubriendo. Es lo que tiene el viento, se lleva tu voz, la ahoga.
Sonríe desafiante. ¿Por qué sigues queriendo huir? ¿De qué?
Silencio.
Hay una puerta, ábrela, escapa. ¿Dónde? Al fondo a la derecha, ¿dónde iba a ser sino?
Sonríe desafiante. ¿Por qué sigues queriendo huir? ¿De qué?
Silencio.
Hay una puerta, ábrela, escapa. ¿Dónde? Al fondo a la derecha, ¿dónde iba a ser sino?
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